Vídeo de la regata Tot Maresme 2011, en la que aumentó repentinamente el viento debido al frente de turbonada de una gran nube de tormenta que se estaba formando más al norte. Pasar de 8 a 35 kts en poco tiempo no debe ser un problema si te anticipas y reduces vela convenientemente, pero eso si, hay que hacerlo si lo que quieres es pasarlo bien…
No nos llegó a llover mientras estábamos embarcados, pero una hora después de atracar, el cielo se desplomó sobre nuestras cabezas.
¿Qué es un frente de turbonada?
La turbonada es un aumento fuerte y súbito de la intensidad del viento que generalmente va asociado al paso de frentes o a tormentas. Se debe al desplome de una masa de aire que se enfría rápidamente y al llegar a la superficie se desparrama en dirección opuesta al punto de origen y a veces, aunque no siempre, en la dirección del viento. Es como el agua de una cascada cuando llega al suelo, que se esparce con fuerza en varias direcciones.
En el caso de la que vivimos en esta regata, la causa más probable es que la masa de agua de la fuerte lluvia que comenzó más al norte de nuestra posición, enfrió y desplazó toda la masa de aire que la envolvía generando la turbonada.
La que sufrimos de noche esta pasada primavera durante la regata Ophiusa 2011 nos pilló más por sorpresa, pues aunque hacía un rato que veíamos algunos relámpagos en el horizonte, la noche era muy oscura y no pudimos ver la forma de las nubes hasta que llegó el “grop”.
¿Cómo se predice una turbonada?
Los grupos de nubes bajas con aspecto de frente, oscuras y definidas como un muro de hormigón, son un buen indicador de que el viento puede aumentar significativamente en poco tiempo. Así pues, ante la duda, lo mejor es hacer un rizo o dos de forma preventiva y si cuando alcanzamos la nube no ocurre nada, pues volvemos a desplegar velas y seguimos.
Damas y caballeros, niños y niñas, tomen asiento, pasen y vean el grandioso espectáculo del circo de la Dragonera… con Óscar, el caña insomne, Sergi el niño trimmer, Toni el forzudo barraescota, Dani nuestro proel equilibrista, Jordi el levantador de espis, la bella Helena y su banda y el temible Manu, el lanzador de cuchillos. Viento, olas, orzadas y trasluchadas. La función va a comenzaaaaaar…
Unas imágenes de la VIII Regata Ophiusa. Una edición dura pero divertida. Con viento de NE Fuerza 7 y un chubasco para rematar la jugada.
Como el año pasado, a bordo del Hydra.
Hace ya unas semanas que pasé por Garraf, puerto en el que ya tengo unos cuantos amigos, para navegar con Andrés en el Novira, un clase Mini 650 que ha estado reconstruyendo.
Novira tiene un historial largo de regatas e incluso ha cruzado el Atlántico alguna vez, en la mítica Mini Transat, aunque entonces se llamaba Bout d’Horizon. En este enlace tienes su palmarés.
A pesar de que salimos con muy poco viento, el Novira demostró que es un barco ligero y nos permitía movernos con más agilidad que el resto de veleros en el agua. Al través-largo aceleraba con alegría deslizando la pendiente de la escasa ola. Un barco muy interesante que me encantaría volver a probar en otra ocasión, con algo más de viento. Sobre todo para practicar el tema de las burdas, imprescindible para mantener el mástil de este caballo de carreras en su sitio. Mientras, unas imágenes.