Una edición histórica de esta tradicional regata de altura, la Dragonera, organizada por el CN EL Balís y el CN Andratx. Récord de la regata en tiempo real del velero Duende (12 horas), más de 8 kts de media a bordo del Hydra, y toda la noche sin dormir, para lograr un merecido tercer puesto (bueno, merecíamos el segundo, pero ya se sabe que no hay nada seguro hasta cruzar la línea de llegada
Otras cifras curiosas, en algún momento de la regata habían más de 75 nm de diferencia entre el primer y último participante, y es que las condiciones méteo fueron implacables con quienes no consiguieron salir rápido de la zona de calmas pegada a la costa. Los participantes en solitario o a dos aún lo tuvieron más difícil pues salieron 5 minutos después y eso marcó una gran diferencia. Mientras nosotros, una vez alcanzada la franja de viento de tramontana a unas millas de la costa, planeábamos con el asimétrico con puntas de 12 y 14 kts, ellos se desesperaban durante horas en calmas y ventolinas. El resultado, para nosotros, acabar la regata en menos de 16 horas -sin dormir- y disfrutar de un descanso en Andratx, acogidos por el Club Náutico y en compañía de las tripus del Tete, Dimna y Geure Eskarretxe, mientras que otros estaban hasta 30 horas para terminarla.
Unas fotos de la regata, a la espera de poder editar el vídeo:
¿Qué he aprendido en esta regata?
Hay que llevar el trapo justo, ni poco ni mucho. Si vas pasado de vela, aunque tengas puntas de velocidad mayor, lo pierdes en orzadas y problemas, además de que arriesgas romper material o que alguien se haga daño. Así que no hay que ser avaricioso y reducir cuando haga falta. Casi siempre compensa.
Estudiar la méteo y tratar de tomar la estrategia correcta aunque en las primeras millas no hagamos el rumbo directo. En esta edición, alcanzar la tramontana antes de que rolase el viento en la costa era prioritario y el resultado lo demuestra. Aunque nuestro rumbo inicial no era perfecto, si nos permitía más velocidad justo en la dirección en que se suponía que encontraríamos el viento. Y funcionó.
Una regata que te brinda un mar dorado y te pinta el cielo de color de rosa. Una puesta de sol que lo cambia todo a azul para fundirse a negro. Un bordo frente a la costa del Maresme iluminada por mil farolas que sustituyen a las estrellas. Tecnología punta para iluminar el campo de regatas y las linea de llegada. El debut del Kiai en regata. Poco viento y mar de fondo que obliga a emplear misteriosas técnicas nuevas sobre las que se cierne un halo de misterio y que, cuando preguntas, tan sólo recibes miradas inexpresivas y murmullos ininteligibles. ¿Que diantres es el “bôrdo circunflejo”?
En resumen: Una regata entre amigos que comparten los colores y el buen ambiente, y la cena y la música y el baile. Y la luna, que acabó llegando.
Tercera edición de esta regata que amenaza con convertirse en una clásica del Mediterráneo. De momento unas fotos y ya os contaré más adelante como fue.
Segunda edición de esta regata, organizada el CN Masnou y patrocinada por la conocida marca de delicatessen de chocolate. Buen viento, algún pequeño error que al final nos hizo perder unos segundos y ¡tres puestos en la clasificación! En fin, a veces se gana y otras no, pero lo importante es el ambiente de buen rollo que se consigue en este tipo de regatas en que al terminar todos comparten unas risas, se hacen nuevas amistades y seguimos aprendiendo a navegar.
Más de 60 barcos participantes demuestran que cuando se organizan las cosas con ganas e ilusión, la respuesta no se hace esperar. Y es que hay mucha gente con ganas de salir a navegar…. sólo hay que darles un empujoncito
Y mientras esperamos que llegue la tercera edición, el año que viene, vamos a seguir participando en las buenas regatas como la próxima “Tot Mataró” que parte el sábado de Mataró a Blanes